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miércoles, julio 25, 2007

Maldita sea la pobreza

A dos meses de no saber qué pasará con mi vida, pues se termina mi estancia en el IIIE, al parecer todo está mal... No hay chanche de sacar un contrato hasta como ahorita se ve... así que tendré que vivir la experiencia de vivir de paria con mis padres y dejar que me mantengan un ratón en lo que veo qué cosas de provecho haré.

Ni bien salgo de mi estado emo ahora... vuelve a atacarme el destino, pues si bien sólo estaré otros dos meses acá en Cuerna, al parecer será un bimenstre de pobreza extrema porque una de las monas con las que vivo salió con el chistesito de que ya se va a ir y doña G no se compadeció de nosotros y casio casi dijo que le hiciéramos como podamos, pero que la renta no la va a bajar.... so, tendré que pagar más del doble de lo que vengo pagando porque esta tipa de seguro se va a llevar consigo a su amiga que también vive en el depa con nosotros...

Chale, y justo ahora que quería empezar a ahorrar con mis tres últimos sueldos pero nel tendré que ajustarme el cinturón, no caer en tentaciones y aportar más de la quinta parte de mi pago para la renta...

No más compras por el sólo gusto de gastar. Chin, también tengo que irme olvidando de los antojos y paseos... todo con tal de que Doña Gorda tenga comida en su plato... y vaya que requiere de una gran porción.

Así que me voy a ir olvidando de mi gurdadito banco azteca y de invertir en la bolsa mexicana ni mucho menos en wall street, chale... y yo que sí quería ser una empresaria inversionista de caché y la madre...

Pero bueno... al parecer mi destino es la pobreza extrema y como el destino es el que manda... qué puedo yo hacer.... sufriré en silencio.

miércoles, julio 11, 2007

JC me persigue

Normalmente yo suelo llevarme muy bien con todo tipo de personas, sean cristianos, católicos, pentecosteses, ateos, racistas -ah, no eso no-, etc.... De hecho ya he conocido a varios cristianos... Tengo dos muy buenos amigos que son “fans from hell” de JC –no sé si eso se pueda aplicar- y mi asesor de residencias era de los más fieles que se pueda ser en eso de ser cristiano.

Pero yo ya no puedo!!! En serio, ya no puedo más... Estoy más que harta. Diosito, tú sabes que yo te aprecio con todo mi corazoncito y que llevo la fiesta en paz... no me meto para nada contigo y de hecho a veces hasta te hablo y recurro a ti... pero por qué me torturas!! ¿¿¿¿¿Por qué????

Estos días ya no he tenido la necesidad de bajar al laboratorio y he estado todo el tiempo en la oficina y por una parte es bueno, porque he estado conectada todo el tiempo y viendo, leyendo, chismeando, etc., -y por etc., me refiero a nada productivo y que desperdicia los recursos del instituto-. En fin, todo eso es bello y hermoso.. pero como siempre tiene que haber una mosca en la sopa, un arroz en el frijol –yo lo veo con esta perspectiva!-, un cempazuchil en las rosas... etc. Y esa mosquita, arrocito y cempazuchilto es nada más y nada menos que un compañero de oficina que me tortura a más no poder. Y no es que sea mala onda el tipo, ni que sea manchado, ni siquiera dice malos chistes y de hecho me hace hasta reir... Pero lo que ya no soporto más es que está más que clavado con eso de la música cristiana y todo el pinche día tengo que andar soportando a Alex Campos –en mi vida había escuchado a este personaje- y todavía si tuviera un buen repertorio de melodías, pues hasta como que se lo pasaría, porque pues algunas tienen tonadita pegajosilla... Pero no!! Sólo tres pinches –sí... estoy de un humor pinche y todo va a ser pinche ahora- canciones que se repiten una, y otra, y otra... y qué crees? Otra pinche vez!!

Ya hasta creo saberme la melodía y no... ya no puedo más... Me dan ganas de pararme y estrellarle la cabeza contra el precioso monitor plano que tiene o bien pisotear con mis tacones tan fuerte los cables de la bocina, que no suenen ya nada. Mmm, aunque pensándolo bien yo no traigo tacones y mis tenis de suela plana y desgastada no le harían ni un rasguño y si acaso esto pasara, es tan hacendosillo el chico que lo compondría en un dos por tres, para mi desgracia y seguiría con su “Es mi soooooolllll”” o “Hablaré del maestro.... “.

Y eso no es todo... noooo señor, no era suficiente escuchar las baladitas de adoración al buen JC... noooo, como Dios es grande y para él todos son sus hijos y no distingue sexo, raza, color, ni gustos musicales... También hay reggetón cristiano... Sí señor... así es, cómo chingaos no... tiene que haber!! Y sí... sí lo pone, claro, si hay reggetón cristiano, cómo no tenerlo en la lista de música preferida....

Y yo sufro y sufro mucho, porque aunque tengo mis placeres culpables –sí, sí... escucho Nikki Clan, ¡perdón Dios!-... de hecho disfruto de música que tenga contenido diferente al “Adoro a Jesús.”... “JC rules” o cosas así.

Así que lo único que me queda es llorar en silencio y tratar de borrar de mi cabeza. ... “hablaré del maestro... bla bla bla”. Ya... borrar ahora....

jueves, julio 05, 2007

Loco... muy loco fin de semana

Fuerzas malévolas y corruptas han impedido que escribiera –supongo que la flojera el trabajo tiene una fortaleza extrema- pero en fin, un poco atrasadilla, pero he aquí el relato de mi aventura del fin de semana pasado:

Todo comenzó cierto día soleado en que un buen muchacho llamado Paquito –y no, no tiene mochila azul- nos invitó a una comilona el domingo en San Juan del Río, Qro. Y para ello primero pasaríamos al “defectuoso” y pos como “a la gorra, ni quien le corra”, toda la banda nos dispusimos a invadir un poco más el capitalino lugar. Para empezar fue una travesía porque la salida asegún era a las 9... venimos tomando el camión a la 1:30 de la tarde (memo: no confiar cuando después de una noche de copas dicen que llegarán temprano). En fin, dos horas y media y 23 pesos después, llegamos a la capi, donde tardamos un buen en ponernos de acuerdo cuál era la estrategia a seguir, después del bla bla bla y gru gru gru de la panza, decidimos dar una vuelta por el zócalo y después ir a comer algo.

Pos bueno, después de la travesía que implica cruzar el “defe” por metro, llegamos a lo que se suponía era un bonito paisaje y un buen lugar para tomar fotos. Pero ¡oh mi dios!, ¡oh maría purísima!, ¡oh, todos los ancárgeles!, qué fue lo que nuestros queridos ojitos vieron: un megadesfile multitudinario de jotos y lesbianas. A nadie se le ocurrió informarse que era el día de “gay proud” o algo así.

Yo no soy homofóbica ni mucho menos, y hasta cierto grado me parece chistoso ver cómo algunos homosexuales platican y eso, pero no sé en qué maldito punto ser choto se relaciona con ser exhibicionista, andar medio desnudo o andar con tanga y nalgas peludas. Horror!! Bueno, en eso momento lo único que pude decir es adiós pensamientos malos y pos a ver el paisaje que había.

Y mira nomás qué me encontré... ¡Dios, por qué nos castigas así! Unos mangazos, pero de esos que le dicen al brad quítate que aquí te voy. Pero no no no, fiu fiu! Pero en fin, no estarían desfilando sólo por apoyo a sus amiguitos “delicados”.

En fin, ya hastiados del panorama y con mucha hambre nos juimos a echarle combustible al cuerpecito a un KFC –nunca más... lo prometo-. De ahí a la casa de Paquito... creí que ya estaba por Puebla, pero no, cuando llegamos todavía era el DF y es que todavía no me acostumbro a las megadistancias que se manejan en la “ciudá”.

En fin, después de unas chelas y un poco de botana, nos dispusimos a echarnos la jeta para levantarnos súper temprano e ir al destino de comida prometido. A las 5 de la mañana fue la parada y después de ponernos guapos y perfumaditos, salimos a la central –otra hora de camino- y de ahí tomar los camiones que nos llevarían a San Juan.

En fin, llegamos, y apenas cuando estábamos conociendo el pueblo, que me viene un malestar estomacal -gracias KFC- que qué bruto... toda mi fauna intestinal estaba en una revolución, todos contra todos o qué se yo, el punto es que me sentía morir... nauseas, dolor, temperatura, corre que te alcanzo... todo se me juntó. ¡Dios, otra vez, ¿por qué?!

Ya ni la fiesta pude disfrutar, sobra decir que ni comí nada de nada, ni siquiera una chelita, tears tears.

Bueno, más mortificada, exhausta, chocada, con agruras que nada, me dispuse a regresar a Cuerna. Para ello llegamos a eso de las 7 y pico de la noche a la central del pueblo y pues después de rogarle a una mona que nos aceptara las credenciales de estudiantes para un viaje directo a Cuernavaca y luego de esperar más de 40 minutos, que nos sale que siempre no... que sólo había 3 lugares en el camión y éramos 6. Mmmm, haberlo dicho no sé... media pinche hora antes y ya estaríamos en camino al DF, pero no... como siempre, los servicios se distinguen por su pendejez falta de calidad... En fin...

Nos lanzamos al DF súper apurados y después de pagarle la millonada a un taxista para que nos llevara como pedo cohete a la Taxqueña, llegamos y nos encontramos con la horrible noticia que ya no había boletos... Hágame usted el recabrón favor!! Ahora sí se ocupa la puntualidad... ¡¿Por qué Dios?, por tercera vez!

Como desesperados buscamos y buscamos unos cochinos boletos pa’ nuestro pueblo y nanai... hasta que un tipo de Estrella Blanca –sí, léanlo Estrella Blanca- nos dijo que nos podíamos ir de contrabando en un autobús que iba a Acapulco y pos ya, nosotros de valientotes que soltamos la lana y lo esperamos en el estacionamiento y 20 minutos después estábamos muy monos sentados en el autobús.

Corte a... 2 minutos y 0 metros después, se oye la voz “masculina” de un mono que se sentó con mi amigo “Yorch” -historia truculenta que no contaré-: “los últimos que se subieron, que se bajen”. ¡Coño! Quesque el supervisor de la línea se dio cuenta y pos como nomás eso no estaba permitido, nos tuvimos que bajar, con 80 pesos menos, pero “nuestra dignidad intacta”, ¡ja!, sí como no...

En fin, para no hacerlo más largo de las 2 cuartillas que ya llevo, tuvimos que dorminos en Taxqueña, en las comodísimas salas, donde a cada hora, cuando apenas estás agarrándole sabor al sueñito, te despiertan porque “van a limpiar”. Mmm, casualidad, de cuando acá tanta higiene.

Ya a las 5 y media tomamos el Pullman y pos 1:30 hora después regresé odiando al DF al tranquilo y ya querido –después de esta experiencia- Cuernavaca...

Pero no conforme con eso... domingo 7 de julio... Tepito nos espera, jijiji...

Bueno... pues esa fue la aventurilla que vivimos... que ahorita que la plasmo no es tan interesante... pero olvidé mencionar a los personajes chilangos que las acompañan, con “alegría” y “amabilidad” –creo que no tengo que aclarar que estoy usando un tono sarcástico-. Pos ya!

viernes, junio 15, 2007

Cuando todo sale mal... =(

Ayer no fue un buen día para mí... y hoy tampoco inició muy bien que digamos. Hay ciertos días en los que de la nada piensas que hoy no te va a salir nada bien... y así es...
No sé por qué, a eso de las 11 del día de ayer, en mi mente surgió la idea de que iba a ser un mal día y que me iban a pasar cosas malas. No me ocurrió nada fatalista, pero en efecto, cometí dos tontos errores y justo cuando mi inge -Mr. V- estaba al lado mío... tears tears.
En el primero río... pero el segundo no le dio mucha gracia y medio cagoteó. Se supone que tenía que hacer que un relevador se "cerrara" pero la tonta de mí pensó que con sólo aplicarle voltaje una vez ya estaba... oh, craso error... cuando el Don V me pidió que le enseñara dónde estaba la fuente, descubrí que se tenía que alimentar tooodo el tiempo. He ahí mi primer resbalón.
El segundo fue peor porque ése ya me lo había explicado. Confundí una configuración de un operacional. Ahí me dijo que con ese error me había regresado al principio de mi estancia, cuando me había explicado por qué no debía hacer eso.
Bueno en fin, con el orgullo trastabillado, y sintiéndome peor que emo, pues medio terminé el día, diciéndome a mí misma que al día siguiente haría las pruebas del nuevo circuito que con mis errores había propuesto.
Y bien, hoy por la mañana decidí hacer las dichosas comprobaciones, pero oh decepción!!!! Empiezo a sospechar que hay una conspiración en mi contra... porque nada y digo NADA me salió bien.
Primero me di cuenta que quemé el relevador, porque la fuente que estaba situada a 24 volts la noche anterior, amaneció con 60!!! Obvio, el chunche ya no sirve más... Y después murió el micro, pues al igual que al relé lo alimenté de más -muy bondadosa yo-, y con el sobrevoltaje, falleció.
Y para amolarla los atenuadores que había diseñado, nomás no jalaron...
Güeno, ya en la tarde, hace unas horitas acabo de probar de nuez los atenuadores y ahora sí dieron buenos resultados... espero que sigan así. Cruzo mis dedos!!
Y espero que hoy termine el día bien, porque esa cosa tiene que quedar para ser probada el martes en los laboratorios de la CFE.
Me deseo suerte a mí misma!!
Y espero que el lapsus de idiutus pésimus que me dio estos dos días se haya terminado y no regrese dentro de mucho, mucho, muuuucho tiempo. I hope so...
Bueno, como no quiero ser catalogada como emo, ya no seguiré quejándome y doy por terminado este post pesimista de hoy...