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jueves, septiembre 20, 2007

Back to reality

Comienza la cuenta regresiva a lo que va a ser mi nueva realidad: el DESEMPLEO. Faltan 9 días para acabar mi estancia en el IIE y debido a que en estos días había tenido un buen de trabajo no me había puesto a pensar qué pasaraá cuando termine la estancia. Hoy que he visto varios compañeros que ya tienen contratos a punto de firmar, ya me agarró la noción de que cuando se acabe esto no voy a tener nada que hacer, pues todavía no había buscado ningún trabajo, ni había visto bien ningún plan de maestría ni nada. Ahora qué haré? Tendré que regresar a la casa de mis padres a vivir de paria endemientras???

Lo bueno de esto es que por fin podré seguir el cliché de vivir cada día como si no hubiera mañana. Eso implica no preocuparse por empleos ni independencia, no???

martes, julio 17, 2007

Odio jarocho

Si hay una cosa que odio en este desdichado mundo es andar de moquienta, con los ojos llorosos, con dolor de cabeza y ganas de estordundar a cada instante.

Y es que es tan feo que a parte de que uno se tenga que martirizar la nariz sonándosela a cada instante, las personas que están alrededor se te quedan viendo como bicho raro y hasta ni te saludan porque tienen miedo de contagiarse -uno no tiene la culpa de sus pobres defensas-.

Y lo que odio infinitamente más que la gripe misma, es que te de en tiempo de calorsito porque uno sea asa por dentro y también por fuera!

Afortunadamente ahorita está lloviendo y está haciendo fresco. Así que por ahora no se aplica más sufrimiento al que hasta este momento tengo.

Sin embargo, detesto que no voy a poder ir a casita a descansar como la enfermedad manda, porque tengo la maratónica sesión de pruebas y se me hace que voy a ir saliendo como a las 10 de la noche del instituto.

Así que lo único que me queda es seguir sonándome mi adolorida naricita y aguantar las miradas extrañas de personas que temen hasta dirigirme el habla por miedo de ser próximos gripientos.

No me importa... seré mala y no me taparé al estornudar para que mis gérmenes se rieguen por todos los lugares y hayan muchos enfermos como yo que tengan que sufrir mientras trabajan. Muajajajajaja -insertar risa malévola aquí-.

Por eso no trabajo!

Después de unas semanitas de estar flojeando en espera de que saliera unas cosas para poder trabajar como dios manda, por fin el viernes fue el día indicado para chutarme una laaaaaaaaaarga jornada de trabajo.
El viernes llegué súper temprano al Instituto, pues me esperaban más de 9 horas de pruebas en una cámara térmica. Tenía que evaluar el comportamiento de un transmisor con respecto a frecuencia y temperatura y como el dichoso aparatito no puede subir en un dos por tres a 50 ºC, por eso era tan larga mi jornada de trabajo.
Así que me madrugué a las 7:30 de la mañana, me arreglé rapidito, tomé un yakult del refrigerador y me lancé al instituto y llegué ni un minuto más ni un minuto menos de las 9 de la mañana. Oh por dios!!
Prendí la compu, rayé mi cuaderno con los datos que necesitaba, busqué las instrucciones que el día anterior había anotado en mi libreta para prender la cámara térmica, releí el procedimiento de pruebas que días antes había redactado, programé la cámara a 25º, esperé 30 minutos a que se calentara, la volvía a programar a 0º, esperé 1 hora y 30 minutos, realicé mediciones, volví a programarla para que subiera a 50º en 6 horas, esperé 6 horas 30 minutos, realicé mediciones y...
Justo cuando estaba realizando la prueba de la última frecuencia y veía que los resultados como que sí cumplían pero no exactamente a la previsto, que llega un compañero y dice que a lo mejor la punta del osciloscopio estaba chafeando y por eso no se veían buenos datos... putísima santa madre!
Después de estar más de 8 horas esperando como pendeja aplicada para realizar mis mediciones, que nomás no servía todo lo que había hecho ese día, porque los resultados no eran fiables por la bendita punta.
Ese día fue perdido totalmente... y luego me pregunto... ¿por qué no me gusta trabajar? Después de esto... creo que ya he encontrado la respuesta.

miércoles, julio 11, 2007

JC me persigue

Normalmente yo suelo llevarme muy bien con todo tipo de personas, sean cristianos, católicos, pentecosteses, ateos, racistas -ah, no eso no-, etc.... De hecho ya he conocido a varios cristianos... Tengo dos muy buenos amigos que son “fans from hell” de JC –no sé si eso se pueda aplicar- y mi asesor de residencias era de los más fieles que se pueda ser en eso de ser cristiano.

Pero yo ya no puedo!!! En serio, ya no puedo más... Estoy más que harta. Diosito, tú sabes que yo te aprecio con todo mi corazoncito y que llevo la fiesta en paz... no me meto para nada contigo y de hecho a veces hasta te hablo y recurro a ti... pero por qué me torturas!! ¿¿¿¿¿Por qué????

Estos días ya no he tenido la necesidad de bajar al laboratorio y he estado todo el tiempo en la oficina y por una parte es bueno, porque he estado conectada todo el tiempo y viendo, leyendo, chismeando, etc., -y por etc., me refiero a nada productivo y que desperdicia los recursos del instituto-. En fin, todo eso es bello y hermoso.. pero como siempre tiene que haber una mosca en la sopa, un arroz en el frijol –yo lo veo con esta perspectiva!-, un cempazuchil en las rosas... etc. Y esa mosquita, arrocito y cempazuchilto es nada más y nada menos que un compañero de oficina que me tortura a más no poder. Y no es que sea mala onda el tipo, ni que sea manchado, ni siquiera dice malos chistes y de hecho me hace hasta reir... Pero lo que ya no soporto más es que está más que clavado con eso de la música cristiana y todo el pinche día tengo que andar soportando a Alex Campos –en mi vida había escuchado a este personaje- y todavía si tuviera un buen repertorio de melodías, pues hasta como que se lo pasaría, porque pues algunas tienen tonadita pegajosilla... Pero no!! Sólo tres pinches –sí... estoy de un humor pinche y todo va a ser pinche ahora- canciones que se repiten una, y otra, y otra... y qué crees? Otra pinche vez!!

Ya hasta creo saberme la melodía y no... ya no puedo más... Me dan ganas de pararme y estrellarle la cabeza contra el precioso monitor plano que tiene o bien pisotear con mis tacones tan fuerte los cables de la bocina, que no suenen ya nada. Mmm, aunque pensándolo bien yo no traigo tacones y mis tenis de suela plana y desgastada no le harían ni un rasguño y si acaso esto pasara, es tan hacendosillo el chico que lo compondría en un dos por tres, para mi desgracia y seguiría con su “Es mi soooooolllll”” o “Hablaré del maestro.... “.

Y eso no es todo... noooo señor, no era suficiente escuchar las baladitas de adoración al buen JC... noooo, como Dios es grande y para él todos son sus hijos y no distingue sexo, raza, color, ni gustos musicales... También hay reggetón cristiano... Sí señor... así es, cómo chingaos no... tiene que haber!! Y sí... sí lo pone, claro, si hay reggetón cristiano, cómo no tenerlo en la lista de música preferida....

Y yo sufro y sufro mucho, porque aunque tengo mis placeres culpables –sí, sí... escucho Nikki Clan, ¡perdón Dios!-... de hecho disfruto de música que tenga contenido diferente al “Adoro a Jesús.”... “JC rules” o cosas así.

Así que lo único que me queda es llorar en silencio y tratar de borrar de mi cabeza. ... “hablaré del maestro... bla bla bla”. Ya... borrar ahora....

jueves, julio 05, 2007

Loco... muy loco fin de semana

Fuerzas malévolas y corruptas han impedido que escribiera –supongo que la flojera el trabajo tiene una fortaleza extrema- pero en fin, un poco atrasadilla, pero he aquí el relato de mi aventura del fin de semana pasado:

Todo comenzó cierto día soleado en que un buen muchacho llamado Paquito –y no, no tiene mochila azul- nos invitó a una comilona el domingo en San Juan del Río, Qro. Y para ello primero pasaríamos al “defectuoso” y pos como “a la gorra, ni quien le corra”, toda la banda nos dispusimos a invadir un poco más el capitalino lugar. Para empezar fue una travesía porque la salida asegún era a las 9... venimos tomando el camión a la 1:30 de la tarde (memo: no confiar cuando después de una noche de copas dicen que llegarán temprano). En fin, dos horas y media y 23 pesos después, llegamos a la capi, donde tardamos un buen en ponernos de acuerdo cuál era la estrategia a seguir, después del bla bla bla y gru gru gru de la panza, decidimos dar una vuelta por el zócalo y después ir a comer algo.

Pos bueno, después de la travesía que implica cruzar el “defe” por metro, llegamos a lo que se suponía era un bonito paisaje y un buen lugar para tomar fotos. Pero ¡oh mi dios!, ¡oh maría purísima!, ¡oh, todos los ancárgeles!, qué fue lo que nuestros queridos ojitos vieron: un megadesfile multitudinario de jotos y lesbianas. A nadie se le ocurrió informarse que era el día de “gay proud” o algo así.

Yo no soy homofóbica ni mucho menos, y hasta cierto grado me parece chistoso ver cómo algunos homosexuales platican y eso, pero no sé en qué maldito punto ser choto se relaciona con ser exhibicionista, andar medio desnudo o andar con tanga y nalgas peludas. Horror!! Bueno, en eso momento lo único que pude decir es adiós pensamientos malos y pos a ver el paisaje que había.

Y mira nomás qué me encontré... ¡Dios, por qué nos castigas así! Unos mangazos, pero de esos que le dicen al brad quítate que aquí te voy. Pero no no no, fiu fiu! Pero en fin, no estarían desfilando sólo por apoyo a sus amiguitos “delicados”.

En fin, ya hastiados del panorama y con mucha hambre nos juimos a echarle combustible al cuerpecito a un KFC –nunca más... lo prometo-. De ahí a la casa de Paquito... creí que ya estaba por Puebla, pero no, cuando llegamos todavía era el DF y es que todavía no me acostumbro a las megadistancias que se manejan en la “ciudá”.

En fin, después de unas chelas y un poco de botana, nos dispusimos a echarnos la jeta para levantarnos súper temprano e ir al destino de comida prometido. A las 5 de la mañana fue la parada y después de ponernos guapos y perfumaditos, salimos a la central –otra hora de camino- y de ahí tomar los camiones que nos llevarían a San Juan.

En fin, llegamos, y apenas cuando estábamos conociendo el pueblo, que me viene un malestar estomacal -gracias KFC- que qué bruto... toda mi fauna intestinal estaba en una revolución, todos contra todos o qué se yo, el punto es que me sentía morir... nauseas, dolor, temperatura, corre que te alcanzo... todo se me juntó. ¡Dios, otra vez, ¿por qué?!

Ya ni la fiesta pude disfrutar, sobra decir que ni comí nada de nada, ni siquiera una chelita, tears tears.

Bueno, más mortificada, exhausta, chocada, con agruras que nada, me dispuse a regresar a Cuerna. Para ello llegamos a eso de las 7 y pico de la noche a la central del pueblo y pues después de rogarle a una mona que nos aceptara las credenciales de estudiantes para un viaje directo a Cuernavaca y luego de esperar más de 40 minutos, que nos sale que siempre no... que sólo había 3 lugares en el camión y éramos 6. Mmmm, haberlo dicho no sé... media pinche hora antes y ya estaríamos en camino al DF, pero no... como siempre, los servicios se distinguen por su pendejez falta de calidad... En fin...

Nos lanzamos al DF súper apurados y después de pagarle la millonada a un taxista para que nos llevara como pedo cohete a la Taxqueña, llegamos y nos encontramos con la horrible noticia que ya no había boletos... Hágame usted el recabrón favor!! Ahora sí se ocupa la puntualidad... ¡¿Por qué Dios?, por tercera vez!

Como desesperados buscamos y buscamos unos cochinos boletos pa’ nuestro pueblo y nanai... hasta que un tipo de Estrella Blanca –sí, léanlo Estrella Blanca- nos dijo que nos podíamos ir de contrabando en un autobús que iba a Acapulco y pos ya, nosotros de valientotes que soltamos la lana y lo esperamos en el estacionamiento y 20 minutos después estábamos muy monos sentados en el autobús.

Corte a... 2 minutos y 0 metros después, se oye la voz “masculina” de un mono que se sentó con mi amigo “Yorch” -historia truculenta que no contaré-: “los últimos que se subieron, que se bajen”. ¡Coño! Quesque el supervisor de la línea se dio cuenta y pos como nomás eso no estaba permitido, nos tuvimos que bajar, con 80 pesos menos, pero “nuestra dignidad intacta”, ¡ja!, sí como no...

En fin, para no hacerlo más largo de las 2 cuartillas que ya llevo, tuvimos que dorminos en Taxqueña, en las comodísimas salas, donde a cada hora, cuando apenas estás agarrándole sabor al sueñito, te despiertan porque “van a limpiar”. Mmm, casualidad, de cuando acá tanta higiene.

Ya a las 5 y media tomamos el Pullman y pos 1:30 hora después regresé odiando al DF al tranquilo y ya querido –después de esta experiencia- Cuernavaca...

Pero no conforme con eso... domingo 7 de julio... Tepito nos espera, jijiji...

Bueno... pues esa fue la aventurilla que vivimos... que ahorita que la plasmo no es tan interesante... pero olvidé mencionar a los personajes chilangos que las acompañan, con “alegría” y “amabilidad” –creo que no tengo que aclarar que estoy usando un tono sarcástico-. Pos ya!

martes, junio 26, 2007

El gato volador… parte II

Quién iba a decir que a pesar de que no me laten muchos los gatos, iban a estar tan involucrados en mi vida. La primera que hicieron los mininos fue relatada en el post de El gato volador, unas semanas atrás. Ahora resulta que estos felinos regresan para hacer de las suyas.

Pero pos bueno, mejor paso a relatar lo transcendido la semana pasada. Resulta que como mi cuñis cuñis con la que comparto el depa iba a salir de viaje de trabajo y su amiguis amiguis Alberto también se iba de la ciudad. Bueno a ver, ya me medio perdí. Puntualizando, el amiguis amiguis vive solo en un depa y tiene como única compañía un gato siamés al que denominó “Diyín” o algo así... sólo he escuchado su nombre y así me suena. Como el sujeto en cuestión no es de muy buen genio que digamos y la simpatía y él no son uno mismo, pues no tenía a quién dejarle cuidando el animalito.

Personalmente los gatos y yo como que no hacemos muchas migas que digamos y nomás no son lo mío, y a sabiendas que tampoco el dueño del micifuz no es mucho de mi agrado, pues nada tonto el sujeto –puede que sea delicado, pero no tonto- que se lo enjareta a mi cuñis para que ella me lo enjarete a mí. En fin, que como que no queriendo la cosa, acepté darle asilo al gatito.

Siguiendo con las puntualizaciones, supuestamente el minino no iba a dar mucha lata, porque lo acababan de operar, pues aunque no lo pueda creer, el tonto animal se tiró de un quinto piso y una vez más se comprobó que los gatos no caen parados, sino que fracturados de la columna, cuando menos.

Así que a sabiendas que era imposible que el gato se moviera con facilidad, lo dejamos en un patiecito cerrado pero no techado. Y así estuvo un día, dos días, tres días, pero justamente cuando su dueño regresaba de viaje y lo fue a buscar a la casa, el cochino animal no apareció por ningún lado.

O sea, cómo es posible si siempre estuvo encerrado, con la puerta cerrada, que justo cuando llegaron por él se esfumó... Revisamos toda la casa y el patio de Doña G –remitirse a la primera anécdota de felinos, si no saben quién es- y ni rastros de Diyín...

Sobra decir que Alberto lo tomó como mucha naturalidad” <--
sarcasmo, obviamente. A gritos desgarrados intentó encontrar a Diyín, pero nel... quién sabe dónde se había metido. Y pues ya, todos medio tristones porque el amiguis amiguis le tenía mucho aprecio al gatito, pero pues tampoco íbamos a llamar a la Policía ni a los rescatistas para que lo encontraran, así que ya nos habíamos hecho a la idea.

Corte a.... dos noches después Doña G nos llama desesperada diciéndonos que por el vecindario estaba un gato de color cafecito y que bajamos y efectivamente era Diyín, que había regresado por comida seguramente. Rápido llamamos a Beto, quien hizo como 10 minutos cuando normalmente se tardaría como media hora en llegar, y casi casi con lágrimas en los ojos, a punto del soponcio, pudo recuperar a su amado lindo Diyín, que había cambiado la comodidad de la casa por un poco de aventura.

Todavía queda dudoso cómo pudo escapar si moverse mucho no podía y para salir de la casa tuvo que ser por el techo... tal vez no está tan delicado como pensábamos, pero bueno, el punto es que Diyín y Alberto se quieren y se adoran y que yo ya no me voy a sentir culpable por que el gato se extravió.

Memo: Nunca volver a aceptar cuidar ningún tipo de animales... nomás ellos y yo no somos uno mismo.
Pd. Ya sé tachar palabras. Yeee!!

viernes, junio 15, 2007

Cuando todo sale mal... =(

Ayer no fue un buen día para mí... y hoy tampoco inició muy bien que digamos. Hay ciertos días en los que de la nada piensas que hoy no te va a salir nada bien... y así es...
No sé por qué, a eso de las 11 del día de ayer, en mi mente surgió la idea de que iba a ser un mal día y que me iban a pasar cosas malas. No me ocurrió nada fatalista, pero en efecto, cometí dos tontos errores y justo cuando mi inge -Mr. V- estaba al lado mío... tears tears.
En el primero río... pero el segundo no le dio mucha gracia y medio cagoteó. Se supone que tenía que hacer que un relevador se "cerrara" pero la tonta de mí pensó que con sólo aplicarle voltaje una vez ya estaba... oh, craso error... cuando el Don V me pidió que le enseñara dónde estaba la fuente, descubrí que se tenía que alimentar tooodo el tiempo. He ahí mi primer resbalón.
El segundo fue peor porque ése ya me lo había explicado. Confundí una configuración de un operacional. Ahí me dijo que con ese error me había regresado al principio de mi estancia, cuando me había explicado por qué no debía hacer eso.
Bueno en fin, con el orgullo trastabillado, y sintiéndome peor que emo, pues medio terminé el día, diciéndome a mí misma que al día siguiente haría las pruebas del nuevo circuito que con mis errores había propuesto.
Y bien, hoy por la mañana decidí hacer las dichosas comprobaciones, pero oh decepción!!!! Empiezo a sospechar que hay una conspiración en mi contra... porque nada y digo NADA me salió bien.
Primero me di cuenta que quemé el relevador, porque la fuente que estaba situada a 24 volts la noche anterior, amaneció con 60!!! Obvio, el chunche ya no sirve más... Y después murió el micro, pues al igual que al relé lo alimenté de más -muy bondadosa yo-, y con el sobrevoltaje, falleció.
Y para amolarla los atenuadores que había diseñado, nomás no jalaron...
Güeno, ya en la tarde, hace unas horitas acabo de probar de nuez los atenuadores y ahora sí dieron buenos resultados... espero que sigan así. Cruzo mis dedos!!
Y espero que hoy termine el día bien, porque esa cosa tiene que quedar para ser probada el martes en los laboratorios de la CFE.
Me deseo suerte a mí misma!!
Y espero que el lapsus de idiutus pésimus que me dio estos dos días se haya terminado y no regrese dentro de mucho, mucho, muuuucho tiempo. I hope so...
Bueno, como no quiero ser catalogada como emo, ya no seguiré quejándome y doy por terminado este post pesimista de hoy...

martes, junio 12, 2007

Esta semana...

Esta semana ha estado un poco lenta en el Instituto. Como vinieron a revisar los clientes el trabajo que se ha realizado, no tuve mucho que hacer, simplemente echarle porras a los chavos para que su proyecto jalara... y lo hizo!
Aunque no sirvió de mucho, porque el mono que viene a revisar ni bien lo vio, descartó la forma en la que se hizo y la cambió por otra que asegún a él le conviene, por lo que de aquí hasta el viernes tenemos que chambearle para que quede armado un prototipo y lo lleven a Irapuato a hacer pruebas. Uff, espero que salga bien, porque dentro de poquito es mi exposición trimestral frente al gerente, jefe de proyecto y asesor y tengo que presentar algo más o menos sustentable del proyecto, sin decir que tengo que elaborar un pequeño reporte, del que no llevo ni 1 página.
Bueno... cambiando de tema, hoy fue mi primera clase bien de spinning... qué dolor!! apenas puedo caminar y me duele cada músculo de mis piernitas y eso que sólo medio hacía los ejercicios porque lo mío lo mío nomás no es el sufrimiento, podría estar bien pinche gorda -que no lo estoy, yiujú-, pero ¡jamás! sufriré. Así que cuando había dolor... a pararle. Bien decía mi apá, qui va piano, va lontano -bueno, la verdad no sé cómo se escribe pero así lo decía mi viejo- que es algo así que el que va despacio, llega lejos...
No sé quién inventó eso de que si no hay dolor no sirve... Qué horror, ya vinimos a esta vida a soportar varias calamidades como para que tengamos que sufrir por estar más o menos presentables.
Ya lo he dicho antes y lo sostengo, lo mío lo mío va a ser chambear más o menos fuerte, juntar una lanita y hacerme una lipo, definitivamente!!
En fin, por lo menos mañana y el viernes me espera otra sesión de sufrimiento de una hora -aunque a mí me parece maratónica e interminable-. A ver cómo me va...
Lo bueno es que como la clase es a las 7 de la mañana, estoy medio dormida y así no siento tanto como si estuviera en mis cinco sentidos... Bien... tos!!